diumenge, 18 de gener de 2015

El desanimo en la búsqueda de empleo.




La agencia EFE  en Bruselas, publica el 15 enero 2015, que en la cuarta edición de la "Revisión anual de Empleo y Asuntos Sociales en Europa", que analiza las principales preocupaciones de la Unión Europea (UE) y sus Estados miembros en el ámbito laboral y social. España figura entre los países de la Unión Europea (UE) que han registrado desde 2008 un "aumento significativo" de las personas inactivas que desisten de buscar un empleo, según un informe publicado hoy por la Comisión Europea (CE).

Según la CE, a nivel comunitario durante los años de recesión se produjo un incremento "limitado" de los llamados "trabajadores desanimados", es decir, las personas inactivas que no entran en la definición de "parado" al no estar buscando activamente empleo, pese a desear trabajar y estar disponibles.

Esos datos están recogidos Finlandia, Italia, Rumanía, Hungría, Grecia y Eslovenia son los otros países que registraron junto con España un "incremento significativo" de este colectivo, que fue más fuerte todavía en Croacia y Chipre.

El número de estas personas aumentó en la UE de 7,4 millones en 2008 a 9,3 millones en 2013 (pasando a representar del 3,1 % al 3,8 % de la fuerza laboral).

Con carácter general, los países que registraron aumentos en los "trabajadores desanimados" desde 2008 fueron aquellos que combinaron un alto impacto de la crisis en el mercado laboral y servicios de apoyo a los parados relativamente débiles, ya sea en términos de gasto en políticas activas de empleo o de apoyo financiero, explica el informe.

Añade que hay "factores institucionales que pueden contribuir a limitar el número de trabajadores desanimados", y que los países donde el porcentaje de estas personas es más alto, "tienden a ser aquellos con un apoyo relativamente limitado" a los desempleados.

Otro de los factores que pueden explicar el fenómeno, según el informe, son la existencia o no en el país de incentivos para registrarse como desempleado, el vínculo a esquemas de asistencia social o la probabilidad de encontrar un trabajo.

La disponibilidad de servicios de cuidado para niños o dependientes también puede afectar a la oferta laboral, dado que el 36 % de los "trabajadores desanimados" en 2013 eran mujeres de entre 25 y 54 años "un grupo con más probabilidades de verse afectado por cuestiones relacionadas con la combinación de trabajo y vida familiar".

El porcentaje más alto dentro de ese colectivo se dio en España (41 %), Italia (47 %), y Grecia (49 %), "países conocidos como malos alumnos en términos de respaldar un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida familiar", señala el documento de la CE.

La comisaria europea de Empleo, Marianne Thyssen, dijo al respecto que la creación de empleo es "la tarea más urgente" a nivel europeo y que el informe pone de relieve que "es necesario aplicar reformas estructurales y medidas para apoyar el consumo y la demanda".
También hace falta, añadió, "más inversión en las personas para educar, formar y poner en activo a los europeos de cara al mercado laboral".

Entre otras conclusiones, el estudio revela asimismo que algunos países están evolucionando hacia un modelo de inversión social que promueve el potencial de las personas a lo largo de la vida y apoya una participación más amplia en el mercado de trabajo.

El estudio también subraya la necesidad de restaurar la convergencia socioeconómica, algo que afecta en particular a los países del sur de la Unión. 

Pensamos que en el caso de España, hacen falta incentivos para registrarse como desempleado/a, actualmente el Servicio Publico de Empleo (SEPE), el Servei d'Ocupacio en Catalunya (SOC), etc. no ofrecen muchas posibilidades de encontrar un trabajo. Son necesarias ayudas que motiven para facilitar la incorporación y permanencia de las personas desempleadas en el mercado de trabajo, mediante el establecimiento de medidas encaminadas a incentivar la creación de puestos de trabajo, programas profesionales personalizados, que ayuden a encontrar un empleo teniendo en cuenta las necesidades y características de cada colectivo, y las del mercado laboral, pero lo primero es una buena política económica que genere empleo. El problema no solo es individual, si no también colectivo, cada persona desempleada vive su situación de manera diferente y cuando el paro se enquista es un drama, con riesgo de exclusión social, por lo que es necesaria una renta vinculada a un compromiso de búsqueda activa de empleo, que permita a las personas desempleadas vivir dignamente mientras buscan empleo. Los actuales subsidios (426 euros) son insuficientes, y más teniendo en cuenta los requisitos para cobrarlos.

Maria Hilda LOPEZ
Presidenta Assat50